Primer sueño: Doris y yo vamos a comprar un tiempo
compartido en un barco terrestre. Recorremos el lugar: nos asomamos a los
departamentos del primer piso, son grandes pero muy ruidosos y por las ventanas
pasa gente que se asoma a curiosear. Subimos por un elevador a los pisos superiores. Los departamentos
de arriba son más tranquilos, pero ya todos están ocupados: en uno hay una
señora en camisón peinándose frente a un espejo; en otro un legionario viendo
la tele. Desde el pasillo se mira un horizonte de tonos pasteles surcado por
gaviotas y nubes. Bajamos por unas escaleritas secretas, en uno de los descansos hay
una delgada puerta sin cerrojo. Nos asomamos: se trata de una habitación lúgubre y llena de polvo; pienso que estaría perfecta para dormir sin
interrupciones. Seguimos bajando: las escaleritas secretas dan a un baño
pequeño, lo cual se me hace extrañísimo y poco práctico. Ese baño está conectado
con el baño de la Librería Icaria, que en el sueño es muy diferente al baño de la
realidad. Se trata de un pequeño gabinete lleno de cajas con libros; del techo
cuelgan prendas de ropa tropical y en las paredes hay adornos diversos: un sapo de barro, un
colibrí de cristal que gira emitiendo destellos multicolores, un grupo de duendes blancos
en relieve, haciendo tareas diversas. Salgo por una puertita: Itzia está enojadísima pues
alguien se robó la escultura que le había regalado Emilio Azcárraga (en mi
sueño, Emilio Azcárraga es un escultor famoso). De pronto estamos en el amplio comedor
del barco, donde varios hombres elegantísimos están escuchando una conferencia de
Mario Todd. En la mesa hay azucareras de porcelana y cohetes espaciales a
escala (por estos días, Todd inicia un curso sobre cine de ciencia ficción). Entonces me
doy cuenta de que estoy muy fachoso y salgo corriendo a cambiarme de ropa: en el primer
departamento que visitamos están nuestras maletas; se nota que alguien las
estuvo esculcando, lo cual me da mucho coraje. Despierto, y cuando estoy buscando el cuaderno
para escribir el sueño, veo que
la pluma, moviéndose sola cual bailarina de ballet, está escribiéndolo ya… Despierto de verdad. Segundo sueño: me encuentro en un lugar
extraño, parecido a un almacén; tengo que ir a trabajar al Hotel Jardín
Amazonas (un hotel donde trabajé varios años a finales de los ochentas), pero
todas mis camisas están arrugadas y no me da tiempo de plancharlas. Entonces
recuerdo que ya no trabajo ahí y que Doris va a pasar por mí para que vayamos a
dar clases a una escuela nueva. Doris llega manejando un volkswagen: me subo y
recorremos varias calles rumbo a la salida a Cuernavaca. Cuando por fin llegamos a la nueva escuela, descubrimos
que se trata de un enorme templo pagano en
medio del bosque. Es de noche, hay muchísima gente y se está celebrando
un bailable. Las parejas están en hilera y hacen movimientos lentos; entre los
bailantes están mi hermana Vero y su marido, algunas de mis primas mayores y un montón
de fantasmas. Suena una música fuerte, como swing metalero. Mabe Gaya y Eda
Sofía bailan con dos hombres de los años 20s: les gritamos, pero ellas no nos
oyen. Doris se va a buscar a nuestra
amiga Itzeel. A mí me preocupa que se haya cancelado la clase, así que camino
entre la apretada multitud buscando a alguien que me pueda ayudar. Llego a "la gerencia":
se trata de una especie de diminuta cabina donde una disc jockey greñuda está tratando de desenredar los cables de sus tornamesas con una aguja de tejer. En los
altavoces empieza a sonar una cumbia horrible y estridente; salgo corriendo y
llego a una calle oscura donde hay gente formada esperando para entrar al
bailable. Es un ambiente algo siniestro, como un film noir: hombres con
sombreros que les tapan media cara, mujeres duras, negros del hampa; bajo la luz amarilla
de los faroles, se ven varios coches toscos estacionados en las aceras. Decepcionado,
decido regresar por Doris para irnos a casa. Entonces me topo con un par de chicas japonesas que bailan frente a frente:
solamente se ven sus pies y sus cabezas volando en el aire... Despierto.
lunes, 14 de agosto de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Doris y yo vivimos en un departamento pequeño, no tenemos perros y somos otras personas. Después de comer le aviso que voy a dar una vuelt...
-
4:30 am: sueño una película basada en Philip K. Dick: Dick recorre las calles acompañado de Popeye, su mejor amigo: los 50s, California: Al...
-
Primer sueño: voy con Jacovich Gma subiendo por una escalerita de caracol repleta de japoneses, él me va platicando sobre unos excelent...
No hay comentarios:
Publicar un comentario