Primer sueño: es muy noche, me encuentro en el interior de
un carro alegórico sin techo; conmigo está Enrique Bernal. Vamos disfrazados de
centuriones, aunque también parte de nuestro atuendo son cuernos, colmillos y
garras. Le voy contando a Enrique mis experiencias en otros desfiles y él me
escucha con interés. Recorremos calles oscuras y vacías; salimos a una avenida
arbolada que tiene un gran camellón en el centro. De pronto, en el cielo
aparecen varios platillos voladores luminosos que se mueven de manera errática.
El carro se detiene y le digo a Enrique que nos bajemos a sacar fotos. Vamos corriendo
a lo largo de la avenida; arriba los platillos voladores se ven impresionantes. Entonces llegamos a una bocacalle y
descubrimos que los platillos son en realidad las luces de unos reflectores que
manipulan dos tipos fortachones. Junto a una
pared hay otro fortachón girando una palanca que mueve varios columpios
tripulados por niños muy pequeños. Hay otros niños y niñas formados esperando turno para subir a los columpios; todos van vestidos de blanco. A un lado de la pared hay una larga
alambrada por donde se ve, a lo lejos, un bosque oscuro. Luego estoy en una
cabaña casi vacía: sólo tiene un colchón en el suelo y una mesa baja donde hay
pan rústico en un plato. Salgo de la cabaña: está amaneciendo y frente a mí se
ve un paisaje muy bello de montañas, bosques y nubes. Hace frío y siento mucha
tristeza. En otra cabaña cercana se ve gente en el interior; pienso que son
scouts. Regreso a mi cabaña: sé que debo pasar ahí varias semanas
hasta sentirme bien, pero me preocupa que no tengo libros ni cuadernos para
entretenerme… Despierto. Segundo sueño: estoy en una salita platicando
historias con algunos camaradas: Jacovich, Eduardo Gómez, mi primo Horacio y el Kapus (un amigo de los
ochentas que nunca volví a ver). Llega Juan Carlos Barrera con una libreta a interrogarnos
sobre un robo, pero no le hacemos mucho caso pues no sabemos nada. Se va un
poco molesto y entra a una cocina donde varias mujeres están haciendo de comer.
Entonces aparece en mi sueño un árbol grande. Al acercarme, descubro que tiene un agujero ovalado en el tronco por
donde empiezan a aparecer imágenes: se trata de las fotos de varios forajidos
que busca la justicia y por los cuales ofrecen fuertes recompensas… Despierto.
sábado, 26 de agosto de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Doris y yo vivimos en un departamento pequeño, no tenemos perros y somos otras personas. Después de comer le aviso que voy a dar una vuelt...
-
Primer sueño: voy con Jacovich Gma subiendo por una escalerita de caracol repleta de japoneses, él me va platicando sobre unos excelent...
-
4:30 am: sueño una película basada en Philip K. Dick: Dick recorre las calles acompañado de Popeye, su mejor amigo: los 50s, California: Al...
No hay comentarios:
Publicar un comentario